Honduras
.Quizá de repente le ves la cara y te da miedo. A veces sonríe y aún así impone su rostro de piedra.
Pero de Víctor Bernárdez pocos conocen el lado bueno, el sensible, el que impresiona. Ese mostró ayer. “Estoy triste por lo que está pasando en el país, es difícil tener que jugar de esta forma, pero hay que hacerlo”, decía.
Muma no ha dejado de pensar en el clásico, de hecho, esta semana la ha vivido intensamente. “Imagínate, tengo una semana sin jugar y ya me pican los pies”, dijo.
Y más si en medio está el clásico. “Es un partido aparte, en lo personal es el juego que nunca quiero perder, es que es el rival de rivales, es el vecino como dicen ustedes, es esa riña que se crea en la cancha, pero que ojo, solo es en la cancha”, agregó.
Pero en medio de las camisas blancas y azules, de los bombos, de las peticiones de las hinchadas en la calle, de todo lo que huela a clásico, hay que hablar de la realidad.
“Me da mucha tristeza que pasemos por un momento en el que la gente pierda sus casas, eso me pone triste, espero y confío en Dios que esto se termine pronto”.
El capitán nos dice sus mayores deseos, algo así como una especie de carta en la que expresa su sentir en este momento. Quiere que sus palabras lleguen a todos los rincones.
“Quiero que la gente disfrute de un buen espectáculo en medio de toda esta tragedia”, expresó.
...A cuidarse de la dupla olimpista
El capi dice que esta semana tiene cuidado especial. “Me cuido de todo, absolutamente todo”, dijo.
Mucha hidratación, agua preferiblemente, algo de suero, nada de exceso en las comidas y sobre... concentración.
“Es un partido en el que no hay que descuidar absolutamente nada”, continuó.
De Olimpia dice que no se confía de nada y duda de todo. “Teniendo a Bruschi y a Wilmer no hay que confiarse de nada. Yo en lo personal no me voy sobre ninguno, prefiero ocuparme del que pase por mi sector”.
¿Será Wilmer?, “Casi siempre es él. Matador le dicen y así es.
Un minuto de descuido y la clava, hay que tenerle cuidado”, dijo.
Antes de terminar dice que quiere mandar un mensaje, toma unos segundos y dice. “Quiero que sea un juego espectacular y que todos se vayan con un agradable sabor de boca”... Que así sea.
