Honduras
.Gracias a la lentitud del Registro Nacional de las Personas (RNP), en este lado del país el voto sigue siendo salvadoreño.
Pese a que los bolsones de Los Patios 2, Carrizal 2, Nahuaterique, El Zancudo y Pasamano, entre otros, ahora pertenecen a nuestro país, el sufragio se ejerce poco. Acá la mayoría de la población sigue siendo salvadoreña legalmente.
“Es que yo solicité los documentos (de identidad) a Honduras hace un año, yo quiero nacionalizarme, pero hasta la fecha no hay respuesta de nadie”, dijo Miguel Ventura, un joven de la población que quiere empezar a creer en las promesas catrachas.
Sin embargo, el tiempo acá se ha detenido y nadie sabe dónde está parado. “Es algo extraño pues siempre fuimos salvadoreños y ahora hay muchos que tenemos doble nacionalidad, pero ninguno de los dos gobiernos nos apoya. El Salvador le tira el “tamal” a Honduras y allá hacen lo mismo”, comenzó a quejarse Juan Martínez y luego Sandra Castillo le siguió con mucho humor: “Mel Zelaya se acuerda si le da la gana y Toni Saca es pura “casaca”, no hay en quién confiar, solo mire el estado de estas calles”.
Cuando EL HERALDO buscó a la gente del registro, no hubo respuesta ni contactos.
Padrón
Nahuaterique, propiamente, no tiene siquiera una urna este día. Su proceso electoral fue trasladado a la aldea de Soloara, donde fueron habilitadas 402 personas de una población de 716; pero que hasta las 11 de la mañana de este domingo, apenas y se habían abocado 75 personas, en su mayoría a la urna del Partido Liberal.
Otras aldeas como El Zancudo o Pasamano, no tuvieron un centro dónde votar, por lo que su única alternativa fue ir hasta el municipio de Santa Elena, donde la escuela 15 de Septiembre sirvió como centro.
Santa Elena
En este lugar la cosa ha cambiado, la mesa electoral 7,034 recogió en su mayoría votos nacionalistas en un padrón de 427 personas. “Acá el alcalde es Héctor Ventura Pineda y es del Partido Nacional, pero a diferencia de los bolsones, acá seguramente habrá movimiento hasta la hora de cierre”, contó Alejandra Castro, una integrante de las mesas electorales.
Contraste completo, muchos desean ver un cambio en este sector, uno que sea “catracho” o “guanaco”, pero quieren un cambio real.
