Tegucigalpa
Los distantes efectos de la crisis geopolítica en el Medio Oriente impactan la factura petrolera del país y tambalean la débil economía de los hogares catrachos, ante el riesgo de que el barril de petróleo llegue a los 150 dólares. El banco de inversión Goldman Sachs, según publicó ayer el diario español ABC, pronostica que el barril de crudo podría llegar hasta los 141 dólares en el segundo semestre del año, lo que impulsó a nuevos máximos históricos en Nueva York y Londres.
Para el director del Consejo Hondureño de la Industria Petrolera (Cohpetrol), Mario del Cid, la reciente escalada de precios del crudo no tiene precedentes en el mercado internacional. Igual opina el presidente del Banco Central de Honduras (BCH), Edwin Araque, quien afirmó que entre enero y abril de 2007 las importaciones de carburantes fueron de 208 millones de dólares.
En el mismo período de este año ya se registran más de 456 millones de dólares por las alzas de precios en el mercado internacional. El BCH, según Araque, estimaba que el costo del barril de petróleo se mantendría en un promedio de 88 dólares. Sin embargo, en la Bolsa de Nueva York, el viernes anterior se negoció por primera vez el barril de crudo a 127.66 dólares.
CRECIMIENTO ECONÓMICO
“El Banco Mundial advirtió que por cada diez dólares que sube el precio del barril de petróleo impacta en un 0.5 por ciento en las proyecciones de crecimiento de las economías desarrolladas, y en 1.5 por ciento en los países pobres”, expresó el director del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Benjamín Bográn.
Si el precio del barril de crudo sube 20 dólares más en el transcurso del presente año, el crecimiento de la economía se reduciría en un tres por ciento. Agregó que las consecuencias serán mayores de no reducirse los patrones de consumo”. Las proyecciones del BCH hablan de un crecimiento de la economía en un 5% para el presente año.
El economista jefe del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) ha proyectado que de cumplirse esa posibilidad, en el segundo semestre de este año, las economías de Honduras y el resto de la región podrían perder más fuerza de la prevista. Del Cid lamentó que, pese a toda la información, se mantiene un alto grado de consumo porque el precio de los combustibles en las gasolineras aún es irreal.
“Los consumidores aún no enfrentan el efecto de los precios reales porque el gobierno mantiene un subsidio de casi 15 lempiras para el diésel y de cuatro para la gasolina súper”. Según cifras de la Comisión Administradora del Petróleo (CAP), en el primer trimestre de 2007 se importaron 948,242 barriles de gasolina (regular y superior), contra 974,960 barriles en el mismo período de 2008, para un mayor consumo de 26,717 barriles.
LOS MÁS AFECTADOS
El subcoordinador del Fosdeh, Ralf Flores, es del criterio de que será devastador para la población de clase media y baja del país si el precio del petróleo llega a cotizarse en el transcurso del presente año a 150 dólares. El impacto sería muy alto porque en el país no existe un sistema de comercialización que garantice un “pequeño” margen de intermediación entre el productor y el consumidor final.
Para el economista, son los “coyotes’ los encargados de entrar con sus camiones de diésel hasta las zonas agrícolas y trasladar los alimentos a los centros comerciales de las ciudades. Con estas alzas, “el porcentaje de intermediación que cobrarán los ‘coyotes’ será más alto y aumentarán los precios vigentes”. Agregó que hay alto riesgo de que los esfuerzos logrados con la Estrategia de Reducción de la Pobreza se diluyan frente a la escalada de precios del petróleo.
Señaló que el salario mínimo promedio vigente de 3,428 lempiras perdió, en el transcurso de los primeros cuatro meses del año, un 40 por ciento de su poder adquisitivo como efecto del incremento a los precios de los alimentos, las tarifas eléctricas y los combustibles, entre otros factores. “Una prioridad a corto plazo de la política económica es resguardar a los grupos más vulnerables de la desaceleración económica y del alza en los precios de los alimentos, manteniendo al mismo tiempo la sostenibilidad fiscal a mediano plazo y fortaleciendo la capacidad de resistencia del sistema financiero”, recomienda el FMI.
MENOS CONSUMO DE SÚPER
La gasolina superior, sin prisa pero sin pausa, es uno de los productos que están por desaparecer del presupuesto de los hogares de clase media de Honduras, ante el incremento semanal de precios. Los consumidores pasaron de pagar 71 lempiras por el galón de súper -el 24 de febrero de 2008- a cancelar a partir de ayer L 81, y la tendencia se mantiene al alza. El galón de diésel, combustible utilizado en la industria y por el transporte público, pasó de 61.07 lempiras -el pasado 6 de abril- a cotizarse hoy al histórico precio de L 73.07.
El gobierno, según la ministra de Finanzas, Rebeca Santos, erogó a la fecha unos 1,000 millones de lempiras para subsidiar el precio de los combustibles y mermar el impacto en el bolsillo de los consumidores. El transportista sampedrano Eusebio Meléndez inmovilizó por unos días su flota, mientras negociaba un nuevo precio con una empresa. “Solo trabajábamos para comprar diésel y llantas, pero eso no podía seguir así. Negociamos un nuevo precio por el flete”, indicó. Meléndez aún no está aliviado, ya que las noticias del aumento al diésel dicen que el precio podría cotizarse en pocos meses a 88 lempiras.