Tegucigalpa
Este día se reportó otra masacre en los centros penales del país, esta vez le tocó el turno a la Penitenciaría Nacional de Támara, en la que fallecieron 18 reclusos, quienes fueron atacados por sus propios compañeros de celda.
"Aún investigamos el hecho", dijo a la AP el vocero de la Secretaría de Seguridad, subcomisario Wilmer Torres. "Pero la situación ha sido controlada".
Informó que un grupo de pandilleros o "mareros" fue trasladado la noche del viernes de San Pedro Sula, a unos 180 kilómetros al norte de la capital, a la Penitenciaría Nacional (PN) de Tegucigalpa.
"Pero aquí fueron agredidos con cuchillos y pistolas por los reos comunes", añadió.
Torres dijo que "en la riña murieron 18 pandilleros y sobrevivieron 13".
El grupo, de 31 miembros, formaba parte de 52 mareros que sobrevivieron en otra riña con machetes y cuchillos registrada el 26 de abril en la cárcel de San Pedro Sula, segunda ciudad de Honduras, donde murieron ocho de ellos y otros dos resultaron heridos.
Las autoridades los trasladaron a tres prisiones diseminadas en el territorio nacional.
Ese incidente lo inició el pandillero identificado como Johnny "El Inmortal" Jiménez, de 29 años, al disparar y matar al reo Roberto "El Chele" Contreras, de 36.
La pelea terminó luego que los guardias de la penitenciaría y policías hicieron disparos de advertencia al aire e ingresaron con violencia a las celdas de los reclusos.