Estados Unidos
.Cada día aparece al menos un sondeo sobre intención de voto o un análisis por parte de un experto sobre quién ganará las elecciones presidenciales en EE UU el 4 de noviembre, pero la imaginación popular ayudada de la estadística y la probabilidad ha desarrollado pequeños trucos para hacer proyecciones sobre el nombre del próximo ocupante de la Casa Blanca.
Hay una extendida creencia en EE UU según la cual el candidato que venda más caretas de Halloween será el ganador. En 2004, las tiendas de disfraces hicieron el agosto con George Bush y eso que las de John Kerry no tenían desperdicio y ganó las elecciones.
En esta campaña, de hacer caso a este criterio, Barack Obama sería el próximo presidente de la superpotencia.
El 57% de las máscaras vendidas en Amazon llevan la cara del demócrata, frente al 43% con la de McCain.
Hay otra máxima, no muy científica, pero que suele acertar y es que siempre gana el candidato más alto... hasta que llegó George W. Bush.
Su rival en 2000, Al Gore, superaba su altura en cinco centímetros (1.85 frente a 1.80) y en 2004, John Kerry con su 1,93 debería haber ganado, pero no fue así.
Obama mide 1.87 y McCain, 1.68, lo que de ganar le situaría como el tercer presidente más bajito de la historia de EE UU.
Más supersticiones. El candidato que lidera las encuestas de Gallup en la segunda semana de octubre gana.
Esto ha sido así desde 1952, así que siguiendo esta tradición Obama se impondrá en los comicios porque, a día de hoy, el resultado es 50%-43%.
Tema racial
Los republicanos respondieron a las acusaciones contra su candidato presidencial John McCain de que su campaña motivaba el “odio” contra el demócrata Barack Obama, mientras que la ventaja de su rival en la carrera por la Casa Blanca se reducía.
A tres semanas de las elecciones presidenciales, el candidato republicano reaccionó con furia a las acusaciones en su contra lanzadas el sábado por el legislador John Lewis.
La última turbulencia política se inició cuando Obama, de 47 años y primer candidato negro a la presidencia de Estados Unidos, consolidaba su ventaja sobre McCain, de 72 años, a nivel nacional, y en el mapa electoral de cada estado.
El senador republicano Lindsey Graham dijo en el programa de la cadena CBS Face the Nation que “la idea de que John McCain y (su compañera de fórmula) Sarah Palin están actuando como George Wallace es increíblemente ofensivo”.
Lewis, considerado una de las figuras clave del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos en la década de 1960, afirmó en un comunicado que los republicanos están “sembrando las semillas del odio y la división” con una retórica incendiaria contra Obama.
El legislador, además, sugirió que los ataques contra el senador por Illinois le recordaban al fallecido gobernador segregacionista de Alabama y candidato presidencial George Wallace, cuya retórica en 1963 fue responsabilizada por el ataque con explosivos contra una iglesia en Birmingham, Alabama, en el que murieron cuatro niñas.
Pero McCain dijo que Lewis lanzó “un ataque típico contra la gobernadora Sarah Palin y contra mí que es sorprendente e intolerable”, y aseguró que la comparación es “inaceptable y no tiene lugar en esta campaña”. Por otro lado, Bill y Hillary Clinton hacen campaña juntos en apoyo a Obama.
