Honduras
.Fue rescatado de las garras de un grupo de traficantes que pretendían venderlo al mejor postor.
Lejos de su hábitat natural en las pampas olanchanas, Bruno lleva dos años viviendo en el Zoológico Metropolitano Rosy Walter, ubicado en El Picacho.
Ahí, parece estar muy feliz y todo sería perfecto, si no fuera porque necesita más espacio para poder desarrollarse de manera natural y una compañera.
El pequeño y regordete tapir, a quien le encanta ser alimentado por los niños, espera con ansias una novia, pero lo más triste es que para lograr que esta historia de amor se vuelva realidad se necesita ir a Olancho y buscarle ahí una compañera de su especie.
Sin embargo el sueño de las autoridades del zoológico de que se le amplíe su jaula, podría ser realidad con la ayuda de personas de buen corazón, preocupadas por la protección de la fauna nacional.
Los tapires como Bruno, habitan en las regiones selváticas húmedas del país.
El enamorado Bruno convive con 416 especies de animales, en el parque fundado en 1979 durante el gobierno del general Policarpo Paz García.
Todo el parque El Picacho, cuenta con un área de 22.8 manzanas de bosque de pino, roble, nance y algunos árboles introducidos como el eucalipto,
El zoológico
Declarado como una zona propia para la conservación de especies de la fauna nacional, en su mayoría en peligro de extinción, actualmente es administrado por la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (Serna).
En su espacio habitan monos cara blanca ,monos arañas, conejos, loras, tucanes, pavorreales, gallinas guineas, tigrillos, mapaches, pizotes, lagartos, cocodrilos, patos, buhos y venados cola blanca, entre otros.
Además de un serpentario, abierto hace poco tiempo, que es considerado uno de los más completos en el país y que cuenta con 22 ejemplares de reptiles, de los cuales 16 son víboras extremadamente venenosas.
La barba amarilla, el cascabel y la boa, son las más temidas por los pequeñines, quienes a diario visitan el serpentario.
La alimentación
Los alimentos que consumen los animales del zoológico se clasifican en verduras frescas, frutas de temporada, carnes de res o de pollo, concentrado y diversas vitaminas.
Son 14 personas las que se involucran en la alimentación, entre ellos están los cuidadores de las jaulas.
“Todas estas especies son cuidadas en conjunto con la veterinaria, nadie puede cambiar la dieta alimenticia de estas especies; cada empleado del zoológico que participa en la alimentación sabe que se le sirve en dos tiempos casi 20 baldes de comida clasificada para cada uno de los ejemplares”, explicó Héctor Nájera, administrador del parque.
Las necesidades
Lo más urgente es cambiar las jaulas de los monos, las cuales no se dan abasto para albergarlos.
Además de la ubicación de basureros con mayor tamaño en el área de recreación, mejoras del hábitat de los cocodrilos y el hogar de Bruno, el tapir que está buscado novia, ya que sigue una dieta especial, que incluye hacer sus necesidades en el agua.
La posibilidad que alguna empresa pueda comenzar a donar carne de pollo y el concentrado de caballo, alimentos que no pueden faltar en la dieta alimenticia de las especies, es una meta urgente.
”Si alguna empresa o algún instituto de educación o instituciones no gubernamentales nos quisieran ayudar para continuar alimentado de una forma balanceada a todas estas especies, sería de gran ayuda”, solicitó Nájera.
El parque está abierto al público de martes a sábado en horarios de 9:00 AM a 4:00 PM, la entrada tiene un costo simbólico de 2 a 5 lempiras.
Para quienes quieran ayudar pueden llegar a las oficinas del zoológico, ubicadas en el parque El Picacho.